Busca «pulsaciones normales en reposo» y abre los tres primeros resultados españoles. La Fundación Española del Corazón dice de 50 a 100. OMRON, de 60 a 100. Sanitas, de 60 a 80. Con 90 pulsaciones estás dentro para dos y fuera para la otra.
Tres fuentes, tres rangos
| Quién lo publica | Rango que da | ¿Y con 55? | ¿Y con 90? |
|---|---|---|---|
| Fundación Española del Corazón | 50 a 100 | dentro | dentro |
| OMRON | 60 a 100 | fuera | dentro |
| Sanitas | 60 a 80 | fuera | fuera |
Los tres rangos, tomados el 6 de septiembre de 2026 de las tres páginas mejor posicionadas en España para esta búsqueda. Ninguna de las tres publica una tabla; las cifras están dentro del texto corrido. Y no hace falta irse a otro país para encontrar la discrepancia: está entre la referencia cardiológica española y una aseguradora española.
Lo importante no es cuál tiene razón, sino darse cuenta de que la pregunta no tiene una respuesta única y de que el número que te tranquiliza o te preocupa depende de qué página abriste.
De dónde sale el 60-100
De la costumbre. Es el rango que traen los manuales y el que repiten casi todas las páginas, y se discute en la literatura cardiológica desde hace más de tres décadas: en 1992 David Spodick publicó en el American Journal of Cardiology una propuesta para revisar la definición operativa del ritmo sinusal normal, y volvió sobre ello al año siguiente preguntando a cardiólogos qué consideraban normal ellos.
Treinta y cuatro años después, el rango de siempre sigue en todas partes. Que una cifra se repita mucho no quiere decir que se haya medido: a veces solo quiere decir que se copió mucho. Es lo mismo que nos encontramos con la tensión arterial y con la fibra.
Tómate el pulso y mira dónde cae tu número
Busca el pulso en la muñeca, del lado del pulgar, con dos dedos —nunca con el pulgar, que tiene el suyo—. Cuando lo notes, da un toque a cada latido.
Cómo contar sin equivocarte
Dos dedos, el índice y el corazón, en la muñeca del lado del pulgar. Nunca el pulgar, que tiene pulso propio y te hace contar dos a la vez.
Y el detalle que casi nadie explica: entre diez latidos hay nueve intervalos, no diez. Si cuentas latidos en vez de intervalos, el resultado te sale alrededor de un 11 % más alto, que es justo del tamaño de la diferencia que separa a dos de las fuentes de arriba.

Por qué el reloj te da otro número
Porque no mide lo mismo. Una toma hecha sentado, quieto y sin hablar es un número concreto de un momento concreto. Lo que un aparato llama «reposo» sale de otro momento y de otra postura, muchas veces mientras duermes.
Ninguno de los dos miente. Simplemente no son comparables, y compararlos es la forma más rápida de asustarse sin motivo.
Lo mismo pasa con casi todo lo que sube o baja el número, y es más corriente de lo que parece: la hora del día, un café, un cigarro, ponerte de pie, hablar mientras cuentas, el calor, la fiebre, el dolor o haberte movido hace cinco minutos.
Y si entrenas, el suelo es otro
En quien hace resistencia con regularidad, un pulso bajo en reposo es lo esperable: el corazón mueve más sangre en cada latido y le hacen falta menos latidos. Ahí es donde el rango de la Fundación Española del Corazón, que baja el suelo a 50, encaja mejor con la realidad que el clásico 60.
En alguien que no entrena, la cifra sola tampoco decide nada. Lo que decide son los síntomas: mareo, cansancio que no cuadra, desmayos, falta de aire. Con eso se va al médico, con o sin número.
Lo que pensamos nosotros
Lo que haríamos. Quedarnos con un rango, el que sea, y usar siempre el mismo. Lo que no tiene ningún sentido es medirse hoy y buscar el número en una página, medirse mañana y buscarlo en otra: así siempre habrá una que te diga que estás mal.
Con lo que no estamos de acuerdo. Con publicar un rango sin decir de dónde sale. Las tres páginas dan su horquilla como si fuera un hecho de la naturaleza, y ninguna explica que es una convención con historia y con crítica publicada. No cuesta una línea.
Lo que no sabemos. Cuál de los tres rangos describe mejor a una persona sana hoy. Hay argumentos para bajar el suelo por el sedentarismo y para bajar el techo por lo que se ha visto en riesgo cardiovascular, y ese debate no lo cierra un blog. Lo que sí podemos hacer es poner los tres juntos, que es lo que no encontramos en ningún sitio.
Lo nuestro son los números del súper
Yantar compara precios reales entre supermercados y los deja en la unidad que sí permite compararlos.
Ver YantarCon este mismo método hemos mirado la tensión arterial, la fibra, el protector solar y la creatina. Lo de interpretar datos y mitos está junto.
Preguntas frecuentes
Fuentes
5 referencias consultadas para este artículo, en el orden en que aparecen.



